35 años de Misionera en la Guajira

La carta de Maria Luisa Lundvik, una misionera dedicada que ha trabajado mas de 30 años en La Guajira venezolana. Mediante este escrito describe su trabajo, trabas y éxitos en Laguna de Sinamaica. Pueblo donde sus habitantes recientemente incendiaron y saquearon la alcaldía.

Laguna de Sinamaica.

Maria Luisa Lundvil en la Laguna de Sinamaica.

Todo empezó en 1989…
Mi trabajo como misionera en la Laguna de Sinamaica empieza en 1989 gracias a la Hermana Evelia, una increíble religiosa perteneciente a la Congregación de las Hermanas Lauras. En aquel tiempo la Hermana Evelia llevaba ya una eternidad trabajando en la Laguna sin lograr lo que tanto había soñado. Era imposible para mi apoyarla en su trabajo cuando ella me pidió ayuda, ya que tenía cuatro frentes para resolver y no podía permitirme uno más pero me convenció a acompañarla. Me dijo que la acompañara para ver la situación, pidiéndome una mano “como si fuera mi abuelita”.

En Cojoro se llevaba un centro de atención al niño en 1989 igualmente que en Sinamaica.

En Cojoro se llevaba un centro de atención al niño en 1989 igualmente que en Sinamaica.

Lo que vi era para salir corriendo: un charco de aguas negras donde sobrevivían niños, ancianos y perros. Recordé de inmediato a la India donde fui de voluntaria por un tiempo, su pobreza extrema y penetrante. No pude negarme a hacer algo para estos hermanos y me dispuse a apoyar a esta gran mujer. La orienté en la presentación de proyectos para obtener financiación y después de tres meses logramos que le aprobaran la edificación de una iglesia, de una casa taller, de un centro de formación y de un espacio para ella misma.

Éxitos!

Corría el año 1990 y su sueño se había realizado: las cortadoras de eneas habían aprendido un oficio -corte y costura- a leer y a escribir, mejorando sensiblemente su calidad de vida. Dediqué a los proyectos de profesionalización y de alfabetización cinco horas semanales de mi tiempo, ayudando a estas mujeres a construirse un futuro digno. En 2005  la Hermana Evelia se marcha a Colombia dejando a la Hermana Teresa pero dos años más tarde la Congregación cierra y el Obispo pide a Benposta que regente la casa mientras consigue religiosas.

Benposta 1990

Benpostaen Sinamaica 1990

Construcción de Benposta en Sinamacia

Construcción de Benposta en Sinamacia

Asumimos el proyecto y levantamos un comedor con atención médica, conseguimos tres lanchas, recogimos a los niños, jóvenes y ancianos desnutridos llegando a atender más de 780 personas, cuyo rescate social era nuestro objetivo.

Corrupción y desidia. Nadie tiene la culpa…

Pasaron tres años y del esplendor que dejamos no quedaba nada porque los Arquidiocesanos no son preparados para atender las misiones ya que no tienen la misma perspectiva de los Misioneros de la Consolata, de las Hermanas Lauras o  de los Salesianos. Obtuvimos una audiencia con el Obispo Santana. El padre Jesús Silva, fundador de Benposta y visitante asiduo de la Laguna, después de muchas promesas, mostrada su indignación, logró el envío por parte del obispado de un matrimonio misionero de Ecuador para intentar resucitar un lugar tan emblemático dedicado a ser un centro de atención para los pobres y descuidado por los sacerdotes locales.

Denuncia en Panorama 1990

Denuncia en Panorama 1999

La pareja ecuatoriana, el padre Eleuterio, la Hermana Makenga y mi persona reconstruimos todo el centro de nuevo pero tres años más tarde, sin ningún motivo, los misioneros salen de la Laguna y envían a un sacerdote con problemas psicológicos que termina con todo el trabajo llevado a cabo hasta aquel momento: todo volvió otra vez en la ruina.

La casa que construyo Benposta esta en el suelo, se llevaron hasta las puertas.

La casa que construyo Benposta esta en el suelo, se llevaron hasta las puertas.

Abandono total de la Laguna de Sinamaica

Hoy la Laguna de Sinamaica es un lugar desgarrador donde niños y ancianos están completamente abandonos, tanto por el gobierno de turno como por la Iglesia Católica. Es un infierno, donde condenamos un pueblo indígena como los Añu a desaparecer sin agua potable y viviendas, en las garras de un mercado descontrolado que no les permite comprar alimentos a precios justos. Sin mencionar la perdida de su cultura, los Añu no hablan ya su lengua materna pero tampoco hablan bien español. Si no el pan de cada día no esta disponible, como esperar educación y preservación cultural? Así pierden los pueblos indígenas de Venezuela su autonomía y cultura. Obligados a vivir en una cloaca criminal y podrida por la contaminación. Donde ni el aseo pasa.

Las mujeres que cortan Enea, sufren de infección de ojos. Por lo cual pierden la vista, ya que permanecen mucho tiempo en el agua contaminada de la Laguna de Sinamaica.

Las mujeres que cortan Enea, sufren de infección de ojos. Por lo cual pierden la vista, ya que permanecen mucho tiempo en el agua contaminada de la Laguna de Sinamaica.

Tengo años fuera de la Laguna ya que estoy en otra comunidad pero mensualmente visito el “barrio” y a las pocas cortadoras de eneas que quedan llevando el excedente de alimentos de nuestra fundación de niños Benposta y lo que logro comprar. Trayendo en las Navidades un poco de alegría para tantos niños que siguen siendo buenos a pesar de pasar tanta hambre y sed.

Nenes_Benposta

Cada año denuncio y condeno la situación en la que viven los olvidados Añu o Paraujanos, intentando sensibilizar la opinión pública a través de los medios de comunicación.

Ha llegado el momento en el que todos los venezolanos que están fuera del país denuncien y busquen alternativas para que la cuna del nombre de Venezuela sea rescatada del olvido y de la desidia en la cual se encuentra. Solamente te pedimos que pienses en tu familia y en lo privilegiado que eres, pudiendo cada día comer y tomar agua potable.

Benposta

¡No te cuesta nada luchar por tu pueblo! Hay muchas formas de hacerlo, por ejemplo denunciando esa triste realidad a las embajadas hasta mover la consciencia de algún político o religioso de alto cargo, si bien todos son más o menos iguales. Denuncia en Twitter, dona, ven a trabajar como voluntario. Un poco de limosna en Navidad no es suficiente para callar nuestra consciencia: ¡despierten y actúen!

Otro mundo es posible

Situación actual en la Laguna de Sinamaica