Entrevista a Isabel Guedez Palmar tejedora de la Guajira

Esta entrevista se realizó a la artesa Wayuu Isabel Guedez Palmar del clan Jusayu, perteneciente a la comunidad de Yoruma Alta Guajira en Colombia. En la Guajira se dice, que Isabel es una de las mejores tejedoras Wayuu de sus tiempos. 

Fotografía: Armando Liñan, Isabel en su oficio

Fotografía: Armando Liñan, Isabel en su oficio

MAMA TIERRA  ¿Isabel, por qué las mochilas bien hechas son tan importante para la cultura Wayuu?

Isabel – Es importante para la mujer saber tejer y hacer bien el tejido. Igual cuando un médico es bueno es su oficio, este es reconocido dentro de su comunidad. Verdad? Es igual para la tejedora Wayuu, su trabajo será admirado por todos.  Sea Wayuu o alijuna (criollo) se preguntaran ¿quien hizo semejante trabajo? Querrán conocer la autora de la obra! En mi caso  las mochilas son mi especialidad. Además el oficio de tejer es el legado que le dejo a las demás mujeres de mi familia, si se deciden por este arte. Una buena tejedora siempre es referencia a seguir por las demás tejedoras. Así se garantiza la existencia del arte de tejer mochilas en el futuro.

“Tejer es un arte que aprendí de mi madre y mi madre lo aprendió de su abuela”, Isabel Guedez Palmar, tejedora alpha. 

MAMA TIERRA – ¿Qué representa el tejido o el tejer para los wayuu?

Isabe l- El tejer para las mujeres Wayuu es un momento y espacio para si mimas. Es un momento que exige serenidad, atención y buen humor. De lo contrario, si se está de mal ánimo, el tejido puede salir mal; el hilo se enreda o se plasma mal el diseño. Yo en mi mente estoy pensado: como será La próxima mochila a realizar? Los colores a utilizar? El diseño el tamaño? Será de hilo o lana? Todo esto pasa por mi mente. 

“Ver terminada la mochila, es como dar a luz un hijo de hilo”

Mujer Wayuu tejiendo Fuente: Grazia.es

Mujer Wayuu tejiendo – fuente: Grazia.es

MAMA TIERRA – ¿Cómo se trasmite la sabiduría del tejido entre los Wayuu?

Isabel –  Yo aprendí este arte de tejer mochilas por medio de mi mamá, aprendí de niña tejiendo unas mochilas pequeñas. Mi mamá estaba siempre a mi lado para asistir mi aprendizaje, uno casi no jugaba como los niños de ahora. Nuestro juego era tejer, era el momento de compartir con mi mamá de madre a hijaYo recuerdo cuando mi mamá me decía ven para que aprendas a tejer, para que puedas hacer algo cuando yo no esté a tu lado y le enseñes a tus nietos. Y así fue! Cuando estoy tejiendo recuerdo sus palabras.

MAMA TIERRA – ¿Qué piensas de las mochilas en Venezuela?

Isabel – Siempre han existido mujeres que no se han destacado en el arte del tejido con acabados no muy agradables. Algunas mujeres Wayuu se trasladaron a las ciudades venezolanas como Maracaibo encabezando la lista, en busca de oportunidades laborales. Las mujeres Wayuu al estar en contacto con la ciudad, toman el estilo de vida urbano y se olvidan de su mochila. Cambian la mochila Wayuu por los bolsos o carteras de los buhoneros o centros comerciales. A su vez las mujeres mayores no le enseñan a las nuevas generaciones el arte de tejer y  las jóvenes tampoco se esfuerzan en destacarse con el tejido. Así pierde se pierda la identidad cultural y este arte termina de extinguirse en determinados clanes. Aunque algunas mujeres están tratado  de rescatar el tejido  y volviendo a utilizar la mochila que alguna vez sus familiares olvidaron, el arte de tejer a la perfección se esta perdiendo.

IsabelLa mayoría de las mochilas elaboradas en los cascos urbanos, no tiene la calidad esperada en comparación con el trabajo que realizan algunas mujeres asentadas en Colombia, aunque todas sean Wayuu. En algún momento se rompió la cadena de la tradición.

MAMA TIERRA –  ¿ Por qué se han perdido los diseños tradicionales? 

Isabel – Bueno se está perdiendo la identidad cultural, se le esta dando poca importancia al uso y significado de los kanas (diseño tradicional Wayuu). Todo esta relaciono con que las personas dejan de hablar Wayuunaiki. A raíz de esto se deja de usar la mochila que caracteriza la proveniencia del Wayuu, se desconoce la importancia del arte del tejer  y ya no se reconoce el significado que lleva consigo cada mochila. 

Mutter Erde: indigene Mütter und ihre Lebensweise

Heute ist Muttertag. Viele Mütter feiern diesen Tag nicht, sie haben eine andere Sicht der Dinge. Für die Indigenen ist die Erde die eigentliche Mutter, hierbei sind sich alle Urvölker einig. Die Erde ist unsere Mutter weil sie uns alles Nötige zum Leben schenkt. Spirituell wie auch materiell.

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Miriam Romero ist letzte Woche an Malaria gestorben. Ihr Vater Sabino Romero war ein Kämpfer um die Landesrechte der Yukpa Indigenen. Landbauer, Minen und eine Inflation von 60% fördert die Ausrottung der Yukpa-Indigenen in Venezuela. Das Volk zählt noch 8000 Personen. Foto: Juan Carlos La Rosa

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Bei den Wayuu-Indigenen bestimmt die Mutter den Nachnamen und somit die Kaste der Kinder. Sie ist zuständig für die Übermittlung der Kultur an die Nachfahren. Fotos: Mama Tierra 

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Die Yanomamis geben über Jahre ihren Kindern die Brust, somit vermeiden sie eine weitere Schwangerschaft sagen sie. Foto:Claudia Andujar/Survival

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Die Añu Frauen, ein fast ausgestorbenes Volk in Venezuela kämpfen mit Umweltverschmutzung. Viele der Frauen fehlt ein Auge, weil sie Stunden im Meer Algen sammeln. Da dieses Wasser stark verschmutzt ist, löst es in den Augen der Frauen Infektionen aus. Einen Besuch im Krankenhaus können sie sich nicht leisten. Die Laguna de Sinamaica, das Gebiet in welches die westliche Kultur vor über 500 Jahren in Amerika eingedrungen sind, war noch nie so arm wie heute.  Fotos: Mama Tierra 

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Die Penan-Kinder in Malasia lernen seit früher Kindheit, dass um ein friedliches Leben in ihrer Gesellschaft zu führen, steht das Kollektive über den persönlichen Bedürfnissen. Fotos: Survival International

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“Wir sind nicht hier für uns selbst, sondern für unsere Kinder und Grosskinder”. Bosquimano, Botsuana.
Foto: Fiona Watson Survival International

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Die Penanes aus Malaysia erzählen, dass der Regenwald die Mutter der Menschen sei. Sie gehört den Verstorbenen, den Lebenden und denen, die noch geboren werden. Foto: Survival International

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Die Awas aus Brasilien, geben den verwaisten Baby-Affen die Brust. Foto: Survival International

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Das Jumma-Volk aus Bangladesch wird stark bedroht. Hunderte von Frauen, Männer und Kinder wurden bei lebendigem Leibe verbrannt, erzählt Sophie Grig von Survival International.

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Die Hadzas, das letzte Volk von Jägern und Nomaden in Afrika. Die Bevölkerung zählt noch 1300 Personen.

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Die Awas aus Brasilien glauben an Gleichberechtigung. Frauen haben verschiedene Partner. Sie sind das zweitletzte nomade Volk in Brasilien. Ihr Territorium ist wegen dem Bergbau um 30% geschrumpft. Foto Survival International

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Eine Awa Mutter sagt: “Wenn der Urwald getötet wird, sterben auch wir”. Foto Survival International

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 Yanomami, Brasil.
Foto: Survival International

Ejército venezolano construye una bomba en los ánimos del pueblo wayuu

Por Leonel López, del clan Epieyuu, periodista del periódico indígena Wayuunaiki en Venezuela.
La Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) parece estar empeñada en batir algún récord acribillando al pueblo Wayuu. Que no vengan con el cuento viejo de siempre: “se trata de un caso aislado”, porque ya ese disco hace rato se les rayó! Admitan que hay una crisis muy seria dentro de la 13. Brigada de Infantería y la base Walir Wayuu, en lo que concierne: al respeto a la vida, al libre tránsito y los Derechos Humanos en la Guajira.
Esta vez, fue Nelson Enrique González, oficial del Cuerpo de Policía Bolivariana del estado Zulia, quien fue asesinado por efectivos de la FANB el 31. de marzo 2014. Su asesinato indignó a todo el pueblo Wayuu. Nelson Enrique no escucho el llamado del militar pidiendo que parara su vehículo y siguió escuchando musica en volumen alto. Fue asesinado por no percatarse del llamado, con un tiro en la cabeza.

Velorio de Nelson Enrique González. Wayuu asesinado por no parar el carro despues de señas de un militar, ya que estaba escuchando musica y no escucho el llamado.

La situación es una tragedia para el pueblo Wayuu en la Guajira, estamos a expensas de un componente armado que se supone, resguarda nuestra seguridad y la soberanía. Ellos deberían inspirar confianza y respeto en la población indígena, pero sucede lo contrario: se les desprecia. Su respeto se basa en una imposición grotesca, han sembrado el miedo y terror en la sociedad Wayuu, se les considera desleales, corruptos, carentes de conocimientos en cuanto las leyes nacionales y de la institucionalidad. Esto explica su acción brutal e improvisada hacia civiles, al punto que 23 personas, entre los que se cuenta una mujer Wayuu, han muerto acribillados por armas AK-47 del ejército venezolano.
Al parecer, y es la lectura que arroja el silencio de las instituciones del gobierno nacional, no tenemos dolientes, los Wayuu que ocupan altos cargos mantienen un bajo perfil y son CÓMPLICES frente a esta situación preocupante que desde el año 2010 agobia al pueblo Wayuu con la creación del Distrito Militar Guajira.  El cual fue decretado de manera inconsulta e inconstitucional por el extinto presidente Hugo Chávez, y que hasta los momentos ha resultado violatorio de los DD.HH y Culturales del Pueblo Wayuu.
Sé que muchos comparten el mismo análisis, y es que estos procedimientos del ejército en la Guajira, están caldeando los ánimos en gran parte de la población, y llegará un momento en que esa bomba de tiempo que han estado armando en el ánimo del pueblo Wayuu les va a explotar en la cara. Nadie va a poder controlarla, ni que envíen los aviones “Sukoi” como lo hicieron en Táchira. Urge que desde el seno de las FANB en la Guajira, algún oficial que le sobreviva el sentido común promueva mesas de diálogo con nuestro pueblo, con nuestros alaulas (tíos y autoridades tradicionales), antes que sea demasiado tarde, pues si no se han dado cuenta, el estallido social esta tocando las puertas en la Guajira venezolana.

Leonel Enrique López 23.09.2009

Humanitarian disaster in La Guajira

La Guajira is located at the northern end of South America: in the peninsula between Colombia and Venezuela, on the Caribbean Sea coast. Around 600.000 Wayuu-indigenous straddle between both countries, living by their traditions, laws and world view. In La Guajira no paved roads exist but green ways, where donkeys take people to their destination. A Neverland, in which the rain dod Juya and the Goddess Pulowi reign. 

However, their lives are far from being idyllic. The Wayuu are starving due to corruption and political tensions between Colombia and Venezuela, as well as by the pollution of multinational mining companies.

Famine affect children and elderly people the most

The Colombian National Indigenous Organisation – ONIC – has issued alerts about the famine affecting 130.000 Wayuu people in La Guajira. Recently, the Colombian People’s Defender, Jorge Armando Otálora, informed that 40.000 indigenous are starving: 70% are children, women and elderly Wayuu people. In the Colombian 2965 children have died between 2008 and 2013,due to hunger and preventible diseases.

The problem: Wayuu people in Colombia depend on food supply from Venezuela

In the recent years the Colombian Guajira has been importing food from Venezuela at low costs, thanks to Venezuelan subventions. After the social unrest in Venezuela escalated, the 2.219 kilometer border with Colombia has been closed. Caracas justifies the shut down with the lack of food due to food smuggling in La Guajira as the main reason. Also the population from Venezuela suffers from the border being closed, as the imports from Colombia have diminished to 2.5 billon $ from 7 billion $, worsening the scarcity of products. Suspiciously, the Tachira State, where the Venezuelan opposition is the strongest, also limits with Colombia. Protests in Venezuela have precisely escalated due to the scarcity of common goods as flour, rice and milk.

Institutional persecution of Wayuu people in Venezuela 

The Zulia State government, a bordering state with Colombia, has repeatedly made responsible the Wayuu people of this product scarcity. Authorities claim that due to food smuggling, 40 percent of products in Venezuela are made unavailable to the general population.

In 2003 the deceased President Hugo Chavez began the export of gas via the Wayuu people to Colombia. Before that, gas smuggling was not common. In fact, the gas stations in Maicao, Colombia have closed only in the recent years. Mr. Chavez militarised completely the Venezuelan Guajira in 2010, as the gas business was upsetting the diplomatic relations with Colombia. Since then, 28 Wayuu have died. The NGO Human Rights of La Guajira has repeatedly denounced the human rights violations by the Venezuelan army, without success. The last victim by the Venezuelan armed forces is Nelson Enrique Gonzalez, a Wayuu teacher and policeman, who didn’t hear the stop call of a soldier and was shot dead in the head.


Military persecuting Wayuu people

Corruption in La Guajira: as strong in Colombia as it is in Venezuela

Luis is not indigenous but lives in La Guajira and works as dogwatch, smuggling food and gas from Venezuela to Colombia. He earns a month salary in 4 hours, around 50 $ in cash. Luis explains that in order to bring goods to Colombia, there are 6 military stations to pass by. His gang needs approximately 1.000 $ for bribing the Venezuelan military. Trucks carry a maximum of 32 gas pipes, each one with 216 litres. Food is sold 5 times more expensive, gas revenues promise a 100% margin selling it in Colombia.

The other issue is the corruption which is omnipresent in both countries. Even if the government has released funds to build schools and infrastructure in La Guajira, the funds never arrive and disappear in some politicians pocket.

Venezuelan media from left to right accuses the Wayuu people of being responsible of the food shortages. The accusations influence the public opinion, fomenting racism and prejudices toward the indigenous. In an article from the opposition newspaper La Verdad, the Wayuu people are described as: “modern slaves of the Mafia, living on the state subsidy and making a great business on expenses of the Venezuelan citizen”.

Extreme poverty and illiteracy

Following the Colombian Statistical Department, 80% of Wayuu people are illiterate, 30% live in extreme poverty with less than 1 $ a day and a daunting children’s mortality rate menaces toddlers. Benposta, a non government organization which helps indigenous children in Venezuela claims that indigenous women have up to 20 children to ensure that some of them will survive.

Exploitation of natural resources

Big mining companies, such as the Swiss-based GlencoreXstrata occupy the Wayuu-land. The mining activity pollutes their water source and causes environmental damages.  Clencore is to mine for coal The Rancheria river in Colombia, the only water source for the Wayuu.Currently there is a drought in La Guajira. This drought is a huge threat to the Wayuu people self-sufficiency, their animals and agriculture sharpening the dependence of food from Venezuela.

Misgovernment of Colombia and Venezuela is killing the Wayuu people

Daily, Colombia and Venezuela export millions of dollars in oil barrels, coal and salt. Paradoxically, the Wayuu indigenous people are dying of hunger and curable diseases.

The lack of literacy of the Wayuu indigenous is beneficial to the economic systems of Colombia and Venezuela. As both countries rely heavily on their natural resources, it is convenient that the indigenous have no idea how to defend themselves.

A call to all human rights and environmental activists

All this are devastating consequences of the misgovernment of both countries. If social, human rights and environmental activists do not work united, the Wayuu people will disappear. With them their 2500 year culture: a world’s heritage will silently die.

Miles de niños mueren en la Guajira

Entre 2008 hasta el 2013 se han reportado la muerte de 2965 niños indígenas en la Guajira colombiana. Las muertes de niños por desnutrición y falta de agua se agudizan, sobretodo después del cierre de la frontera entre Venezuela y Colombia por Caracas. Ya que los Wayuu en Colombia compraban la comida en Venezuela por ser mas barata.

Video corto

Hambruna en La Guajira Colombia from Mama Tierra on Vimeo.

Documental

El exterminio del pueblo indígena Wayuu – causa de la irresponsabilidad del gobierno colombiano y venezolano from Mama Tierra on Vimeo.

La población infantil indígena de la Alta Guajira ha sido la más afectada por la falta de alimentos, agua y combustible en la región, a causa de la crisis que afecta actualmente la frontera colombo-venezolana.

Luego de la prohibición del ingreso de harina, agua, sal, azúcar y aceite entre otros alimentos, cerca de 20 niños fueron ingresados a los hospitales con alto grado de desnutrición.

A finales de marzo 2014 el presidente venezolano Nicolás Maduro implementó una nueva guardia para evitar que se exporten alimentos desde Venezuela a Colombia, desabasteciendo en casi un 100% a La Guajira. Una de las zonas mas pobres de todo el continente americano.

 

 

Wayuu Frau in Paraguaipoa Venezuela

Wayuu-Taschen ethisch produziert!

Indigene Mythen und Traumdeutung zum Anziehen

Die Wayuu gehören einer ethnischen Gruppe an, die den nördlichsten Zipfel Südamerikas bewohnt. Die Indigenen sind vor der westlichen Kultur in das Wüstengebiet zwischen Kolumbien und Venezuela geflüchtet.

Die Wayuu-Frauen bringen ihre Intelligenz und ihr Wissen, durch die sorgfältige Erarbeitung der Taschen zum Ausdruck. In ihrer Kultur geniesst eine begabte Kunsthandwerkerin einen hohen Sozialstatus. Es ist ein Zeichen der Gewandtheit der Frau.

Die Designs der Handtaschen spiegeln Elemente der Mutter Natur wider, die von Generation zu Generation – von Mutter zu Tochter – weitergegeben werden. Ferner symbolisieren die Muster den Kontakt mit dem Jenseits. Die Wayuu-Indigenen kommunizieren im Traum mit Verstorbenen. Diese Gespräche halten sie auch in ihren Taschen-Designs fest.

Die Tribal-Taschen sind auf der internationalen Bühne ein Renner: Elle bezeichnet die Ethno-Bags als Must-Have und die New York Times erklärt sie zum Kult-Objekt. VIPs wie der Prinz von Monaco Andrea Casiraghi, Paris Hilton und Uma Thurman tragen die Kult-Taschen.

Schlechte versus gute Qualität

Qualitätsunterschiede der Wayuu-Taschen

Aufgrund der steigenden Nachfrage der Wayuu-Taschen, produzieren die Indigenen diese Bags immer schneller, mit einfachen Muster, mit tieferer Qualität: hauptsächlich effizient und günstig. Mittlerweile werden die Wayuu-Taschen nicht nur von Indigenen gefertigt.

Der Qualitätsunterschied ist aber leicht erkennbar. Es rät sich den Schnürbändel genau anzuschauen, wenn dieser aufwendig verarbeitet ist, dann ist das ein Qualitätszeichen. Es gilt je feiner das Gewebe, je komplexer das Design, umso wertvoller ist die Tasche.

MAMA TIERRA vertreibt nur hochwertige Wayuu Taschen, die in Harmonie mit den Traditionen der Wayuu Indigenen stehen. Unser Ziel ist es, die indigene Kultur zu erhalten und die Wayuu-Taschen sind Teil ihrer indigenen Kultur.

Soziales Engagement

Auch wenn der Vertrieb der Wayuu Kunst ein zunehmender wirtschaftlicher Zweig für die indigenen Frauen darstellt, haben die Indigenen gravierende Probleme zu bewältigen. In Gemäss die NGO Benposta, fordern Hunger und heilbare Krankheiten in La Guajira rund monatlich 50 Kinderleben .

Das Flüchtlingskommissariat der Vereinten Nationen zeigte Besorgnis über die Gewalt gegen die Wayuu, die gezielt Drohungen, Erpressungen, Morden und Vertreibung ausgesetzt sind. MAMA TIERRA arbeitet mit Indigenen zusammen, für eine verbesserte Lebensqualität von indigenen Völkern.

MAMA TIERRA ist eine Non-Profit Organisation, die indigene Völker in ihrem Streben nach Selbstbestimmung, Menschenrechten und Umweltschutz unterstützt.

Den indigenen Frauen steht eine besondere Rolle zu, weil sie die grösste Verantwortung in ihrer Gemeinschaft tragen. Deshalb stehen indigene Frauen bei uns im Zentrum. Sie sichern den Unterhalt der Familie, erziehen die Kinder, kämpfen für die Erhaltung der Natur und geben ihre Kultur weiter.

Wenn die indigene Frau Unterstützung erhält, wird ihrer ganzen Gemeinschaft und ihrem Umfeld geholfen. Deshalb vertreiben wir indigenes Kunsthandwerk, da Mama Tierra damit die finanzielle Unabhängigkeit der indigenen Frauen fördert. Mama Tierra hält sich an die Grundsätze und Standards von Swiss Fair Trade.

Umweltschutz spielt bei Mama Tierra eine grosse Rolle! Die Indigenen sind auf ihre Umwelt angewiesen, um zu überleben. Diese Abhängigkeit hat ihr umweltfreundliches Verständnis stärker als in anderen Kulturen geprägt. Alles was wir tun ist mit Umweltschutzförderung verbunden. 

Die Vision von MAMA TIERRA ist die Selbstbestimmung der Indigenen. Deshalb setzen wir uns für die Erhaltung der indigenen Kultur sowie der Mutter Erde ein. Hand in Hand mit den Indigenen, machen wir auf ihre Probleme aufmerksam. Als Schweizer mit wayuu-indigenen Wurzeln liegen uns die Urvölker sehr am Herzen.

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VIOLACION DE DERECHOS HUMANOS DE LOS INDIGENAS EN EL ZULIA

El plan económico del gobierno actual venezolano, prevé la explotación de recursos naturales en Venezuela (2013-2019). En el Zulia por ejemplo se planifica una carbo-eléctrica. Aunque la constitución venezolana de 1999 establece en su artículo 119 la obligación de iniciar la auto-demarcación de tierras ancestralmente indígenas, en 15 años, un porcentaje menor al 5% del territorio ancestral ha sido entregado a los pueblos originarios. El gobierno de Venezuela socialista y anti-capitalista,  si ha entregado tierras, pero a las transnacionales mineras. En total el 19% del territorio nacional, 176.300 Km2 en concesión para la ejecución de proyectos de megaminería.

Violaciones del derecho a la integridad física y libre transito

En diciembre 2010 con el fin de resguardar la independencia territorial venezolana y sin consulta previa de los pueblos indígenas, el difunto Presidente Hugo Chavez decretó la Guajira en el Zulia, como militarizado. Las consecuencias han sido devastadoras: se contabilizan 25 indígenas Wayuu asesinados  y 21 heridos a gravedad por efectivos militares de la guardia nacional bolivariana de Venezuela. La verdadera intención se hace explícita en las acusaciones de los militares: justifican su arremetimiento con la sospecha de tráfico de gasolina. Otra arremetida: ya que las fuerzas armadas incriminan a todo indígena, solo por serlo, obstaculizando su paso en calles públicas. Persigiendolos, desviando sus calles, encarcelando indígenas sin pruebas!


Una gran ola de conmoción sacudió al pueblo Wayuu en el 2012, cuando un camión 350 fue atacado por una comisión del ejercito donde viajaban estudiantes del Liceo Bolivariano de la parroquia Sinamaica. Seis jóvenes fueron heridos resultando muerto José Efraín González. Todos los casos han quedado impune.

El profesor José Quintero Weir, coordinador de la Unidad de Culturas Indígenas de la Facultad de Humanidades de la Universidad del Zulia, apuntó que detrás de este proceso de persecución contra los Wayuu, se esconde la intención de despojarlos del territorio que habitan, para entregarlos en concesión a las transnacional es carboníferas. “El pueblo Wayuu es el pueblo que está ocupando los territorios en donde se pretende explotar dos grandes minas de carbón, para la creación de carbo-eléctricas” enfatizó.

El Comité de Derechos Humanos De La Guajira ha denunciado reiteradamente los casos de violación a los derechos humanos del pueblo Wayuu en Venezuela. Sin embargo las muertes persisten y las denuncias no han sido debidamente investigadas por las autoridades.

Sabino Romero LusbiPortillo AlexanderFernandez

Sabino Romero Lusbi Portillo Alexander Fernandez

Otro caso que alertó incluso la comunidad internacional es el del asesinato del cacique Yukpa Sabino Romero. Al cumplirse un año de su asesinato por tres sicarios este marzo, el Programa Venezolana de Educación-Acción en Derechos Humanos (PROVEA), denuncia la lentitud con que el Ministerio Público ha conducido la investigación y sanción a los responsables materiales e intelectuales de los hechos. También rechaza la inexistencia de garantías para la realización plena del derecho a la tierra de las comunidades originarias. La lucha de Sabino Romero fue por el derecho la demarcación de sus territorios ancestrales. Por la conservación de la miles de hectáreas de bosque que están amenazadas por la explotación del carbón, la ganadería y la megaminería transnacional en la Sierra de Perija. 18 Yukpa han muerto en este proceso, mensualmente hieren a familiares y amigos de la familia Romero, como Carmen Fernandez quien ha perdido casi todos sus hijos en esta lucha. Su hijo mayor Alexander Fernandez se desangro cuando sicarios le sacaron los ojos con un alambre.

En el 2009 ocurre una fatal disputa entre los Yukpa. El asunto inculpo a los Yukpa, Sabino Romero, Olegario Romero y al Wayuu Alexander Fernandez, los cuales familiares resultaron heridos. Los caciques fueron encarcelados en bases militares sin interpretes, miles de kilómetros lejos de sus hogares. En similares condiciones a Leopoldo Lopez.

Los indígenas encarcelados fueron puestos en libertad después de 17 meses, gracias a la incansable lucha del profesor de la universidad del Zulia Lusbi Portillo, de la sociedad Homo et Natura. Quien ha subido amenazas de muerte por su lucha indigenista.

 Fiona Watson de Survival International enfatiza que, “Aunque la constitución venezolana de 1999 atribuye a los indígenas títulos colectivos de sus tierras, el estado ha hecho poco por garantizar esos derechos. La militarización de la zona ha tenido efectos desastrosos en su manera de vivir. Los líderes Yukpa han sido sujeto a persecución política, silenciandolos con cárcel”.

Denuncias hechas por el Comité de Derechos Humanos De La Guajira quedan hasta la fecha de hoy sin respuesta

29.6.2012

 

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Die Kinder sind die Zukunft: helfe uns ihnen zu helfen

Zu Weihnachten 2012 hat Maria Luisa Lundvik, die Direktorin des Kinderwerks Benposta, in Venezuela über 6800 Geschenke unter den ärmsten indigenen Kindern in Lateinamerika verteilt. Wir fuhren über holprige Strassen und überquerten Flüsse, um die indigenen Völker Añu und Wayuu zu erreichen.

Maria Luisa mit  Añu-Indianer-Babies

Nach stundenlangem Reisen war es soweit: Die Indigenen empfingen uns herzlich mit einem riesigen Applaus. Unter der brennenden Sonne haben wir tausende von Spielzeugen unter den Kindern verteilt. Für viele war es das erste Mal, dass sie überhaupt ein Geschenk erhielten. Das Lächeln, das auf ihre Gesichter trat, ist unbeschreiblich. Ihre Augen strahlten vor Glück. Gleichzeitig fühlte ich mich schuldig, im helvetischen Wohlstand zu leben. Obwohl ich alles habe, bin ich manchmal unzufrieden. Auf jeden Fall schätze ich die Vorteile, die das Leben in der Schweiz bietet, aufgrund dieses Erlebnisses umso mehr.

Das Schönste war, die Kinder dabei zu beobachten, wie sie mit ihren neuen Spielzeugen spielten. Maria Luisa erklärte mir, wie wichtig es ist, diese Kinder zu lieben, denn sie sind unsere Zukunft. Ein beschenktes Kind erfährt so, dass es geliebt wird. Dass es nicht wertlos ist, nur weil es in extremer Armut geboren wurde.

Nenes_Benposta

Maria Luisa ist seit bald 30 Jahren die Direktorin von Benposta, einer Non-Profit Organisation für indigene Kinder in Venezuela, mit der WayOo International eng zusammenarbeitet. Sie erzählte mir von Jose. Jose bekam sein erstes Geschenk, ein Auto aus Holz, von Maria Luisa. Seine Mutter arbeitete als Haushaltangestellte für eine reiche Familie, die Jose seine Ausbildung bezahlte.
Jahre später traf ihn Maria Luisa wieder. Ein 35-jähriger schöner Mann, der als Verwalter einer venezolanischen Institution arbeitet und richtig Karriere machte. Jose erzählte ihr, dass er das Holzauto immer noch aufbewahrt und es für ihn Hoffnung symbolisiert. Das Geschenk liess in ihm einen Kampfwillen aufblühen, der ihn im Leben weitergebracht hat.

Ein anderes Mal wurde Maria Luisa an der Grenze zwischen Kolumbien und Venezuela von bewaffneten Männern überfallen. Doch der Mann der ihr die Pistole an den Kopf hielt, senkte die Waffe und rief die anderen Schuften auf Maria Luisa und ihre Freunde in Ruhe zu lassen. Maria Luisa konnte es nicht lassen und auf die Frage hin, weshalb er sie laufen liess antwortete er: Du hast meiner Grossmutter vor 8 Jahren einen Rollstuhl geschenkt, als ich noch ein Kind war, du bist eine gute Person, geh!

MAMA TIERRA unterstützt das Kinderdorf Benposta in Venezuela. Bitte vergiss nicht, dass Venezuela dank seinen Urwäldern und seiner grossen Artenvielfalt die Lunge unserer Welt ist. Trage dazu bei, auch in diesen Kindern das Bewusstsein dafür zu verstärken.

Werde Aktiv

Behindertenhaus für Indigene

Befreiung des indigenen Lebensraums von Müll

Wayuu

Wayuu is an Amerindian ethnic group of the La Guajira Peninsula in northern Colombia and northwest Venezuela. The Wayuu inhabit the arid La Guajira Peninsula straddling the Venezuela-Colombia border, on the Caribbean Sea coast. Two major rivers flow through this mostly harsh environment; the Rancheria River in Colombia and the El Limon River in Venezuela representing the main source of water. The territory La Guajira is extremly rich in natural resources and biodiversity. Wild animals like the native jungle cat margay and the puma panter typical 20 years ago become rare.

Multinacional companies such as BHP Billiton occupies the natural resources existant in La Guajira. Killing Wayúu people every year. BHP Billiton holds a one-third interest in a Consortium which owns and runs Cerrejon Zona Norte, the biggest coal strip-mine in the world, in the province of La Guajira in northern Colombia. Other partners are Anglo American and Glencore.

Wayúu don’t share the rules of modern society. They live in a sembiotic relationship with nature.

Therefore Wayúu don’t have identity cards nor passports. Making difficult to claim land. The irish company Caño Seco buys land from the gouverment to keep sacking coal going. Big part of La Guarija is in the rain forest. Animals in danger of extinsion like the Margay jungle cat and yaguards are counted still a few.

Read this report by Richard Solly (Colombia Solidarity Campaign, London) with assistance from Roger Moody (Nostromo Research, London) and Dr Aviva Chomsky (Salem State College, Massachusetts)

Cerrejon Zona Norte

In 1977 a Contract of Association was signed establishing a partnership between the Colombian governments Carbocol (Carbones de Colombia) and Intercor (International Colombia Resource Corporation), a fully-owned
subsidiary of US multinational Exxon.It consisted of three phases: exploration (197780), construction (198086) and production (19862009).

The project included the mine in the southern part of the Guajira peninsula, a 150 km railway from the mine northeastwards to the coast, and a port. The mine covers 38,000 hectares. The railway was designed for three locomotives, each pulling 100 wagons carrying 100 tons of coal each. There is a twelve-metre-wide support road running parallel to the railway at an elevation of four meters. The port, Puerto Bolívar, is on the western shore of the entrance to Bahía Portete (Portete Bay), and is equipped to receive ships of 300 meters by 45 meters. It is the largest port in Colombia. In January 1999, Intercor received a 25-year extension to its contract.

The BHP Billiton/Anglo American/Glencore Consortium bought Carbocols share of the mine in October 2000 for $384 million, which Colombian minersunion SINTRAMINERCOL and other Colombian organisations believe to be well below its true value. The Colombian State decided to invest in coal production in the early 1980s when the price of coal was high. Enormous quantities of public money were pumped into the infrastructure (especially rail construction) which Intercor needed to make Cerrejon Zona Norte profitable. But because of its huge indebtedness, there was no way the Colombian State could recoup its costs during the projected fifty-year lifetime of the Cerrejon mining concessions. The sale of Carbocol was a response to pressure from the IMF to open up the Colombian economy to greater foreign corporate control and cut the States losses. It was a massive bargain for the Consortium. With its ownership of the adjacent Cerrejon Central coal mines, it controlled coal exports which amounted in 2000 to around 5 million tonnes from the Cerrejon Central zone and half the total 15 million tonnes from the Cerrejon Zona Norte out of a Colombian total of 34.41 million tonnes. In February 2002 the Consortium purchased the remaining half of Cerrejon Zona Norte from Exxon.

The European Union imports over 70% of Colombias coal, with Denmark, the Netherlands and Britain being among the biggest recipients. The Cerrejon mines now (2002) have a capacity of 22 million tonnes (just under a quarter of BHP Billitons total annual production) and the Consortium plans to increase this to 40 million tonnes at a measured pace. The additional tonnage would be for the European steam coal market. A recent European Union green paper on coal mining recommended diverting investment away from internal expansion and boosting imports.

Impacts of the Cerrejon Zona Norte mine on adjacent communities

From the beginning of operations at Cerrejon Zona Norte, local communities were forcibly removed.

The village of Manantial was simply broken up by violence and dispersed without compensation to make way for mine construction.

In 1992 lawyer Armando Perez, representing the local villages of Caracoli and Espinal, brought suit against the Colombian Ministry of Health, claiming that contamination by coal and other dust, and the constant noise of the machinery, were prejudicial to the health of local residents. He argued that the Ministry had, in February 1991, declared a 1000-metre strip to be uninhabitable,and a 4,500-metre area dangerousbecause of the contamination, but had not taken any action to protect the residents. The Wayúu are the Indigenous inhabitants of most of the area affected by the mine. The Wayúu organisation Yanama (a Wayúu word meaning collective work), established in 1982 to defend Indigenous rights in the face of incursions on their lands, had put together a 16-page study documenting the effects of pollutants, arguing that between 1984 and 1991 the health of the community had deteriorated significantly, and twenty-four deaths (out of a combined population of about 350) had been caused by exposure to toxins from the mine. After several appeals, the court ruled in favour of Yanama and ordered the company to guarantee the protection of the inhabitants of these towns.
However, with the collaboration of the head of the Office of Indigenous Affairs in Uribia, the companys solutionwas to remove people from their homes to lands designated as an indigenous resguardo(reserve or reservation). At Espinal, police trucks arrived one day to remove the villagers to this resguardo, which was at the nearby village of Rio de Janeiro. Those who co-operated received some funding for new community facilities. Those who demurred were forcibly removed at night to an agriculturally unproductive, waterless place a few kilometres from the new site.

Residents in other villages close to the mine continued to suffer from the effects of blasting, coal dust pollution and loss of pasture land. Villagers in the African-Colombian community of Tabaco established a Relocation Committee (Junta de Reubicacion) in the 1990s to secure a formal relocation agreement with Intercor. They wanted not simply to be compensated financially but moved to a new site where they could continue living together as a community and farming the land. Intercor offered simple financial compensation at a level insufficient for the purpose. The company attempted to persuade the residents to accept its offer by making life in Tabaco intolerable. The church was ruined: Intercor/Carbocol bought it from the local bishop (even though it was the local people who built it and paid for it with their own money) and wrecked it. The communications centre and the clinic were closed by the local authority at the companys insistence. The hope was that villagers would simply give up and leave.

In August 2001, Intercor workers, accompanied by hundreds of armed police and Colombian troops, moved in to Tabaco and demolished the houses of those residents who had vociferously resisted removal without being offered an adequate relocation package. Injuries occurred as unarmed villagers attempted to stop the operation. The company continued the demolitions in December 2001 and completed the task in January, 2002, when the villages school, clinic and communications centre were finally destroyed and the cemetery desecrated and bulldozed despite the fact that it still contained the remains of villagersancestors. The communitys lawyer, Armando Perez, spent 37 days during December 2001 and January 2002 under house arrest for denouncing the complicity of a local judge in the companys actions.

BHP Billiton and its Consortium partners already owned 50% of Cerrejon Zona Norte when these violations took place, but they have attempted to avoid blame by pointing out that Intercor, not the Consortium, was the mine operator. The final destruction of Tabaco was Intercors self-interested parting gift to its parent Exxon (by this time, ExxonMobil) and its colleagues in the Consortium. It meant that Consortium partners could deny responsibility for the demolition while ExxonMobil could say that it was no longer involved. This is exactly what happened at the ExxonMobil Annual ShareholdersMeeting in Dallas, Texas, on 28th May 2002.

The Consortium retained as its President Hernan Martinez, who managed operations at Cerrejon Zona Norte during the demolitions. However, after an international campaign for his dismissal, he was quickly replaced.

On May 9th, 2002, the Supreme Court of Colombia ruled that Tabaco must be reconstructed on a new site, as the villagers had been demanding. A meeting between local residents and civil authorities took place on 14th June to discuss the resourcing of the relocation arrangements. The community believes that only continuing international pressure will ensure that the Supreme Courts decision is implemented.

Other communities facing displacement as the mine expands include Tamaquito, Roche, Chancleta and Patilla.

Impacts of mining operations at Oreganal and Cerrejon Central

Immediately to the south of the Cerrejon Zona Norte concession are those of Cerrejon Central and Oreganal. From 1995 – 2000, these were controlled by British/Australian mining giant Rio Tinto, with involvement from Anglo American and Glencore, through local subsidiary Carbones del Caribe. In early 2000, Rio Tinto sold its stake to Billiton (now BHP Billiton).

Mining at Oreganal has had similar impacts to the Intercor operations further north. At Viejo Oreganal (Old Oreganal), Rio Tinto, Billiton and Glencore bought up all the pasture land around the community and then started pressuring inhabitants one by one to sell up for prices on a par with those offered at Tabaco. As soon as a villager sold up, the company would construct large earth banks around the property. These banks collected standing water and became breeding grounds for mosquitoes. The church, school and community centre were deliberately destroyed and left as standing shells. Meanwhile, mining operations and test drilling moved ever closer to the community.

Resistance followed. A Relocation Committee was set up to demand land for land. The companies offered a compromise: they would pay for the construction of housing and infrastructure on land provided by the municipality (in this case, Barrancas), but housing would only be available to community members who already owned what the company considered to be a decent house. Since the homes of many residents were made of mud and small timber, they did not qualify. Land would only be provided in the form of small back yards. Many community members accepted, for want of anything else on offer. A new village, Nuevo Oreganal (New Oreganal), was constructed a few kilometres away. But a few families continued to resist. They remained defiantly in Viejo Oreganal, demanding an adequate relocation package. Constantly harassed by company security patrols, their resistance finally collapsed in 2001.

Impacts of the road, railway and port

Most of the communities immediately adjacent to all of these mines are of African or mixed Indigenous and African descent. The road and railway linking Cerrejon Zona Norte to the coast, however, cut through the heartland of Wayúu territory to the north of the mine. When the contract was signed between Intercor and the Colombian government in 1977, the Wayúu, who had occupied the area since well before the European invasion, lacked formal legal title to their land. To assist in the expansion of mining at Cerrejon, the Colombian government declared Wayúu territory to be baldíosor untitled land. In 1981 it granted Carbocol 29,000 hectares in four reservas(areas claimed by the government for economic development purposes) to build the road, railway and port and to quarry construction materials. Around 200 Wayúu families were offered minimal compensation for land confiscation but it was both inadequate and culturally inappropriate as the lands taken were part of a much larger system of migration and kinship, not just the location of particular residences. One of the areas confiscated for construction materials included the sacred Cerro de la Teta mountain.

Aviva Chomsky, Professor of Latin American Studies at Salem State College, Massachusetts, explains: Along the northern coast, Wayúu fishing in the Bahía de Portete was halted as the harbor was dredged and turned over to the shipping of coal. Media Luna, a Wayúu community of approximately 750 on the southern end of the bay, was the first permanent community to be displaced by the mine. After negotiations with Intercor in 1982 (punctuated by angry discussions and physical threats) residents agreed to move their homes, their farms and their cemetery to a nearby location in order to allow for the construction of the port. Despite a constant struggle with the pollution caused by the construction, when the company demanded that they move again a few years later, seven families (42 people) refused. The company walled and locked the area and surrounded it with armed guards. Despite constant harassment, including lack of water, refusal of building permits, and blacklisting of community members from employment, residents have remained there, living in conditions described by Yanamas President, Remedios Fajardo Gomez, as like a Nazi concentration camp.

Chomsky continues: Yanama was successful in preventing Carbocol from leveling the Cerro de la Teta, though the sacred mountain remains inside the companys reserva. Some Wayúu also triedmostly unsuccessfullyto appeal to government agencies charged with the defense of indigenous rights. The major strategy, was invasiónor the establishment of residences directly along the railroad strip designed to establish a presence and prevent construction. In the summer of 1983, over 1000 ranchos had been built, effectively halting railroad construction. Yanama also worked to have Wayúu territory declared a resguardo(granting title to the indigenous community as a whole). In 1996, a Wayúu representative described the impact of the mine on his people at a meeting in Wisconsin: The construction of the mine had a devastating effect on the lives of approximately 90 Wayúu apushis (matrilineal kinship groupings) who saw their houses, corrals, cleared ground and cemeteries flattened for the construction of a road from El Cerrejon to the new port of Puerto Bolivar, with no respect for indigenous rights. The excavation of the open pit has also caused the adjoining rivers and streams to dry up, along with people’s drinking wells.A 2001 report documented the depressingly predictable long-term effect of the mine on the indigenous Wayúu communities: the proliferation of alcoholism and prostitution, the loss of sacred spaces, a rise in death rates due to poisoning and contamination from the mine and its wastes, loss of cultural integrity and identity, and increasing poverty. The mines encroachment on indigenous lands has continued unabated over the last 20 years.

During a visit to Salem, Massachusetts, in May 2002, Yanamas President, Remedios Fajardo Gomez, declared in May 2002: The acts that have been committed by El Cerrejón could be considered as war crimes, and they should be condemned by the world.

Sources: Field visits to Cerrejon Zona Norte and Oreganal mining concessions in October 2001 by Richard Solly and Roger Moody; field visit to Tabaco by Richard Solly in October 2002; Dr Aviva Chomsky, Coal Mines and Communities in Colombia: The Salem Connection, prepared for presentation at Salem State College Graduate Research Day, April 27 2002; Deborah Pacini Hernandez, Resource Development and Indigenous People: The El Cerrejon Project in Guajira, Colombia, Cultural Survival Occasional Paper 15, December 1984; Remedios Fajardo Gomez, Violacion sistematica de los derechos humanos de indigenas, negros y campesinas por parte de la multinacional minera Intercor, filial de Exxon, en el departamento de La Guajira, Colombia, August 9th, 2001; Nostromo Research, London Calling/The China Syndrome, August 7th 2002; corporate sources.

Source http://www.minesandcommunities.org/article.php?a=141&l=1